domingo, 16 de septiembre de 2012

Historia de Alcublas


 Subida a la Solana

Cartel PR-V 105 indicando dirección: Alcublas
En las últimas semanas he podido ascender a la cumbre del monte “La Solana”, la cima de nuestro término, con el único fin de realizar deporte, pero cada subida que realizaba (por distintas rutas) me iba dejando mas y mas información, en especial la de éste domingo, ya que he subido por la ruta de Pr de senderismo de la C.V, que va desde el corral de la balsa silvestre hasta la cueva sabuquera.


Balsa Silvestre

 En el corral, aparte de encontrar un horno que se utilizaba para cocer la roca caliza que se extraía de la cantera que se encuentra en la falda de la montaña, encontramos las “carrilás” que dejaban los carros al transportar el hielo desde las neveras de la montaña hasta Liria, Valencia, etc… siglos atrás, a finales del s. XIX y principios del  s.XX.

Horno de Cal
 
 
 
 
 
 
 
 
Detalle de tramo de "Carrilás"
Evidentemente, si encontramos dichas “carrilás”, es porque muy cerca encontraremos algún ventisquero o algún nevero antiguo el cual se utilizaba para almacenar la nieve y conseguir (compactándola mediante presión) el hielo que en verano bajaría desde la montaña hasta Valencia por la ruta de la nieve.
 
 
 
 
 Sobre ésta ruta hay mucho escrito en los blogs culturales, como el ACLA, también se han hecho exposiciones en el pueblo, ya que es un tema bastante interesante y que cuenta con el testimonio vivo de algunos vecinos de cómo bajaban el hielo las noches de verano bien protegido por las rochas para que no se derritiera.


Senda sobre la calzada de los carros.
Pues bien, mientras ascendía por la senda marcada, me he dado cuenta, de que la senda no fue abierta de cero para poder subir a la cumbre, sino que se ha aprovechado la ruta que seguían los carros de hielo para abrir la senda, pues durante toda la ascensión a la montaña, vas siguiendo la calzada que los carros crearon con su paso, con marcas en la roca caliza de la montaña esculpidas por el paso de las bestias arrastrando los carros, dejando 2 surcos de bastante profundidad, no sabría decir exactamente los cm, pero casi en la cima de la montaña, podemos encontrar un surco que puede superar con creces los 20 cm de profundidad.
Surco mas profundo casi en la cima de "La Solana"















Horno de cal casi en la cima de la montaña
De la senda se bifurcan “salidas” de la calzada general, pues en la ladera de la montaña encontramos varios ventisqueros, desde la cara sudeste de la  “Solana”, a vista de paso, he contado unos 3 que todavía se conservan sus muros, y algún horno de cal muy bien conservado.




Una de las construcciones cuadradas, con entrada de pasillo.
Una vez en “la Cumbre”, he intentado buscar indicios de señalización del yacimiento de la edad del bronce que hay en la cima de la montaña, pero no existen, una pena, así que he seguido explorando por la cresta de la montaña encontrando una grandísima cantidad de neveros y ventisqueros, algunos muy grandes en ambas laderas de la montaña. Aparte, cabe destacar la presencia de ruinas de construcciones cuadradas en las escarpadas laderas del monte, no sé muy bien de que serán, puesto que no existe señalización alguna, y de dichas ruinas, una de ellas era considerablemente grande, ya que superaba un lateral de 5 metros de ancho, con entrada por un pasillo de piedras alzado.

Ventisquero con vistas al pueblo de fondo sobre la ladera.
 También se puede encontrar una calzada delimitada con piedras de unos dos metros de ancho que recorre toda la solana por la cresta comunicando todos y cada uno de los neveros, es impresionante por donde pasaban los carros.










Una vez recorrida la calzada entera he bajado por la misma ladera y me dirigido a observar los destrozos del incendio en la “Cueva Sabuquera”, de la que no quedan ni las plantas trepadoras de las paredes más profundas de dicha cueva, una pena.

Aquí el fin de mi excursión de domingo, si alguien quiere subir un día que se ponga en contacto conmigo, ya que cada semana subo al menos una vez a “La Cumbre”(1124m de altitud).

jueves, 19 de abril de 2012

Los Jardines Colgantes de Babilonia.


  

Para comenzar con éste espacio, que mejor que empezar con uno de los grandes misterios que todavía nos aborda sobre una de las 7 maravillas del mundo antiguo, los jardines colgantes de Babilonia.


Todavía hoy no se puede asegurar al cien por cien que dichos jardines existieran en realidad, ya que hasta la actualidad no se han encontrado pruebas refutables arqueológicas que demuestren la existencia de tal proeza de la ingeniería.
Partimos del año de su construcción, nos encontramos en el siglo VI a.c hacia el año 600.


Sin embargo, hace unos años, el arqueólogo (Koldewey), en una poderosa excavación, halló en la parte nord este del palacio de Nabucodonosor (Cerca de la puerta azul de la ciudad de babilonia), una especie de bóvedas enterradas alquitranadas con un pozo, que podrían ser las bóvedas de soporte de la majestuosa estructura que conformaban dichos jardines colgantes y el pozo de una de las catorce terrazas de los jardines.
Antes de explicar cómo eran los jardines, lo que significaban y porque se construyeron, se debe aclarar que el nombre de “Jardines Colgantes” es una traducción errónea de la palabra griega kremastos que en verdad significa “sobresalir” por lo que según los antiguos textos de historiadores griegos de la época, los jardines, en verdad eran una sucesión de terrazas, por lo que no eran jardines que colgaban de cables, cuerdas, etc.…
 

¿Por qué surgieron los jardines?

Una de las teorías que se barajan para contestar dicha pregunta, es que Nabucodonosor rey de la ciudad, quería obsequiar a su esposa Amytis (hija del rey de los medas, desposada por diplomacia), la cual provenía de un país inmerso en plena naturaleza y fauna y flora increíbles en la época, un regalo que le hiciera feliz, y le recordara y transportara a diario a su tierra natal, por lo que ordeno construir un monumento “vivo” de extraordinarias propiedades. Dichos jardines estarían cerrados a la población, ya que solo Nabucodonosor y su esposa podrían acceder a ellos, pero la majestuosidad del jardín se podría ver desde cualquier punto de la ciudad, incluso desde fuera de sus imponentes murallas.

Este monumento junto con el zigurat Etemenanki (la bíblica torre de Babel), y la puerta Isthar (con su color azul y sus figuras doradas) entre otros, otorgaba una belleza inigualable a la ciudad de Babilonia, de ahí la suposición (si existiera realmente) de que fue una de las 7 maravillas del mundo antiguo.
                                                
Los jardines colgantes constaban de 14 terrazas consecutivas construidas sobre grandísimas bóvedas de roca maciza sobre enormes pilares de piedra para sostener todo el peso que las terrazas y los jardines contenían (dimensiones de los jardines Textos antiguos dicen de los jardines que eran terrazas en las que se podían hallar todo tipo de vegetación, incluido árboles y plantas exóticas que dotaban de gran belleza cada una de las terrazas que se alzaban hasta unos 28 metros de altura. Y para mantener los inigualables jardines de Babilonia, se calcula que se precisaban de unas 300 toneladas de agua diarias que descendían por medio de riachuelos a lo largo de las terrazas del edificio.
 

El geógrafo griego Estrabón, quien describió los jardines en el siglo I a. C., escribió:

“Éste consta de terrazas abovedadas alzadas unas sobre otras, que descansan sobre pilares cúbicos. Éstas son ahuecadas y rellenas con tierra para permitir la plantación de árboles de gran tamaño. Los pilares, las bóvedas, y las terrazas están construidas con ladrillo cocido y asfalto.”
Algunas excavaciones han encontrado muros y sistemas de riego cerca del palacio meridional que podrían probar que los jardines existieron, pero todavía no se han descubierto indicios seguros.

Pero, ¿de dónde se obtenía agua en Babilonia a esa altura?

Esta es una de las cuestiones con mas teorías abiertas y todavía sin contestar (si ni siquiera se sabe si existieron realmente, el cómo obtener agua, es mayor todavía). Dada la evidencia de que Babilonia estaba situada junto al rio Éufrates se puede suponer que toda la cantidad de agua se obtenía de dicho rio, pero, en ésa época y con la tecnología de la que disponían junto a los conocimientos y medios de ingeniería de la antigüedad, ¿cómo podían bombear tal cantidad de agua a 28 metros de altura cada día?
Una de las teorías dice que se construyó un acueducto hasta la cima de los jardines, pero aun así, había que bombear el agua hasta lo alto del acueducto. La teoría más defendida, y respaldada por el descubrimiento de la bóveda alquitranada y el pozo del anteriormente nombrado arqueólogo Koldewey, es que los babilónicos utilizaban pozos con cangilones para ir subiendo el agua de terraza en terraza para poder drenarla a los riachuelos que irrigaban todos los jardines, pero debería disponerse de un gran número de pozos con cangilones para subir toda esa agua, así que el misterio sigue sin resolverse. Una teoría, menos defendida y profundizada, dice que los babilónicos hacían ascender el agua por medio de hélices encadenadas.
Se ha intentado dar una explicación de por qué no aparece ningún escrito en los textos de la ciudad de Babilonia, y menos aun aparecen ruinas del majestuoso jardín. Una de las respuestas que se han intentado dar es por un fallo en la localización de los mismos, pero no sobre la misma ciudad, sino desplazándonos unos cuantos kilómetros hacia el Nord-Este de la ciudad de Babilonia
Junto al rio Tigris se fundó una grandísima ciudad llamada Niniveh, gobernada por Sennaquerib, famosísimo ingeniero de la época y entre cuyos logros, se han encontrado unos relieves en unas excavaciones, que muestran el proyecto de unos jardines colgantes semejantes a los supuestos babilónicos, con características semejantes, pero que tampoco se han podido hallar en excavaciones posteriores, por lo que la explicación del misterio de los jardines, seria que no se hallaban en Babilonia, sino en Nineveh.

 Aún así, todavía se está lejos de hallar la respuesta de los jardines, pese a excavaciones y experimentos, y de como la tecnología de aquel entonces permitía la supervivencia de unos jardines tan bellos en medio de un clima desértico, por lo que no deja de ser, a parte de una maravilla del mundo antiguo, uno de los mayores misterios sin resolver de aquella dorada época de la humanidad.
Sin más, aun con la poca gente a la que supongo que le interesen estos relatos, espero haber captado vuestra atención, por almenos unos minutos intentando mostraros la belleza del mundo antiguo, siempre desde un punto de vista de un aficionado, por lo que pido disculpas de los fallos que se puedan encontrar, y que si se escriben  en comentarios, entre todos podamos corregir y completar.


Fuentes:
·         Albert Champdor , Babilonia.
·         Wikipedia
·         Varios autores, Historia Sumeria, Historia de la humanidad
Imágenes:
·         Google ®